Pocos días después se supo de la aparición de la epidemia en otros países del mundo a la par que se extendía en México, que como medida de seguridad tuvo el c

La información desde el principio ha sido contradictoria e inverosímil por la irresponsabilidad con la que ha sido manejada por las autoridades y los medios de comunicación. Esto ha generado diferentes versiones en torno a los mensajes de las autoridades que van, desde la idea de que la epidemia es un mito, hasta la que consideran que esto es una pandemia más grave de lo que han revelado las autoridades.
En un principio no había certeza sobre la forma en que se debía clasificar este virus, ahora, ha sido catalogado como AH1N1 de contenido genético porcino, humano y aviar, que sin embargo no nos ayuda a comprender si las causas que favorecieron su mutación son responsabilidad de la actividad del ser humano o de otra naturaleza.
Nuestra relación actual con el medio ambiente es autodestructiva. El ser humano destruye su entorno y este entorno destruido destruye a su vez al ser humano; armas y experimentos nucleares, el calentamiento global, experimentaciones con animales, su trato y alter

Las políticas de salubridad y protección civil en México no exigen a las grandes empresas, entre éstas las granjas porcinas, las condiciones sanitarias adecuadas para la producción y funcionamiento industrial. Por ejemplo, la transnacional Granjas Carroll de México tiene como sistemas de desecho arrojar el estiércol de los cerdos a mantos acuíferos y, estos desechos contienen por gramo cien millones de bacterias coliformes que pueden hacer enfermar a la población humana causando males respiratorios e infecciones en el sistema digestivo.
La negligencia política de salubridad en México no termina a

Las políticas neoliberales promovidas en los últimos cinco sexenios, han reducido el presupuesto

Las industrias farmacéuticas has sido las más beneficiadas a este respecto, debido a que las medicinas que combaten el nuevo virus están patentadas como Zanamivir o comercialmente Relenza de Glaxo Smith-Kline y Oseltamivir cuya marca comercial es Tamiflu bajo sello de Gilead Sciences, licenciado exclusivo de Roche. Así pues, todas las instituciones de salud del mundo están obligadas a comprar tales patentes a estas empresas para combatir el virus. Hay que recordar que con la gripe aviar estas empresas obtuvieron cientos

La Organización Mundial de la Salud ha otorgado información sobre el virus para el desarrollo de la vacuna, que obviamente representa un negocio privado para la transnacional norteamericana Baxter, misma empresa que el año pasado expandió el virus de la gripe aviar por “error humano” en los países de Alemania, Eslovenia y República Checa.
El gobierno mexicano ha manejado la información sobre la influenza de tal manera que pueda salir beneficiado por la gran paranoia que ha fomentado. En primer lugar, las cifras parecieran mágicamente disminuir el número de infectados en México mientras en el resto del mundo aumentan, ¿es acaso México un mundo diferente?; además de primera instancia, las cifras de muertes anunciadas por la Secretaría de Salud por la nueva enfermedad habían llegado el 29 de Abril hasta los 149 y los infectados a 1995, mientras que un día después se anunciaban tan sólo 7 muertes por ese nuevo virus. A la par, el miedo había permeado ya en gran parte de la sociedad.

En segundo lugar, la alerta de salud se dio tardíamente en un claro manejo político, ya que se dio después de la visita de Barack Obama y justo un día antes de que el Congreso aprobara una serie de reformas y leyes de las que poco supimos. El neoliberalismo para implantar sus políticas suele recurrir a la Doctrina del Shock (llamada así por la periodista e investigadora Naomi Klein) que consiste en la fabricación y/o utilización de un suceso de trascendencia social y de carácter traumático (guerras, golpes de estado, ataques terroristas, desastres naturales, epidemias, etc.) para imponer políticas antipopulares o de carácter altamente represivo.
En el caso de esta epidemia, hay que subrayar que el Viernes 24 de Abril fueron aprobadas por lo menos 12 leyes al vapor, entre las que sobresalen la Ley de Narcomenudeo que define la cantidad de droga que una persona puede portar antes de considerarse narcomenudista, sin así legalizar su venta lo cual sigue fomentando el gran negocio que es el narcotráfico; la nueva Ley de la Policía Federal que le permite a esa institución el espionaje telefónico, intervención en internet y la ejecución de estrategias encubiertas de “prevención” además de poder solicitar cualquier información a cualquier entidad gubernamental y obligar a las empresas privadas de telefonía a dar la ub

Pero el problema no acaba aquí. Entre información y comerciales al respecto de la influenza y propagandas electorales, los medios de comunicación mantienen preocupada y atestada a la sociedad mexicana; los datos que proporcionan siguen variando entre sí de acuerdo al día en que se dan y el medio particular o persona que los genera. De esta manera y en respuesta al evidente manejo político que las autoridades del país le están dando a la epidemia, ha surgido en gran parte de la población una enorme desconfianza hacia el gobierno actual, misma que nos hace repensar el momento histórico-social, y la situación política de nuestro país: año de elecciones, crisis económica, crisis sanitaria, afianzamiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, crisis educativa por las reformas neoliberales, relación estrecha entre autoridades y narcotraficantes, etc.